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¿Por qué algunas personas necesitan injerto de hueso antes de ponerse implantes dentales? 1024 576 Dr. Diego Pérez Vilariño

¿Por qué algunas personas necesitan injerto de hueso antes de ponerse implantes dentales?

Te falta un diente, decides ponerle solución y parece que el siguiente paso está claro: colocar un implante. Pero después de estudiar tu boca, el especialista te dice algo que probablemente no esperabas escuchar: “Antes de colocar el implante necesitamos recuperar hueso”.

La primera reacción suele ser de sorpresa. ¿Cómo es posible que falte hueso si lo único que falta es un diente? ¿Es realmente necesario hacer un injerto? ¿Significa que mi caso es complicado? ¿Podré ponerme finalmente un implante?

La respuesta corta es tranquilizadora: tener poco hueso no significa necesariamente renunciar a los implantes dentales. La implantología actual dispone de diferentes técnicas de regeneración que permiten tratar situaciones que hace años eran mucho más difíciles de solucionar.

En Clínica Doctor Vilariño, nuestra clínica dental en el Barrio del Pilar, la decisión de realizar o no una regeneración ósea parte de un estudio individualizado. El objetivo no es colocar un implante donde simplemente “quepa”, sino conseguir que quede rodeado por una cantidad y calidad de hueso adecuadas y en una posición que permita obtener un resultado funcional, estable y estéticamente natural.

Y para entender por qué esto es tan importante hay que empezar por algo que sucede mucho antes de colocar el implante.

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Cuando perdemos un diente, también empezamos a perder hueso

El hueso que rodea los dientes no es una estructura completamente estática. Se mantiene activo, entre otras razones, gracias a los estímulos que recibe a través de las raíces dentales.

Cuando se pierde o se extrae un diente, ese estímulo desaparece y comienza un proceso natural de remodelación del hueso alveolar. Con el paso del tiempo, la zona puede perder anchura y altura.

Por eso existe una diferencia importante entre sustituir un diente poco tiempo después de perderlo y hacerlo después de varios años.

Un paciente puede acudir a consulta diciendo:

“Me falta esta muela desde hace diez años y ahora quiero ponerme un implante”.

El espacio puede seguir estando ahí, pero el hueso que existía diez años atrás no tiene por qué conservar las mismas dimensiones.

Y cuanto mayor sea la pérdida ósea, más importante será estudiar si existe suficiente soporte para colocar el implante correctamente.

¿Por qué necesita hueso un implante dental?

Un implante dental actúa como una raíz artificial sobre la que posteriormente colocamos una corona, un puente o una rehabilitación completa.

Para funcionar correctamente necesita quedar integrado y estabilizado dentro del hueso.

Pero no basta únicamente con disponer de unos milímetros en los que introducir el implante. Necesitamos valorar:

  • Altura del hueso.
  • Anchura.
  • Densidad y calidad ósea.
  • Anatomía de la zona.
  • Estado de la encía.
  • Posición de estructuras como nervios o senos maxilares.
  • Posición ideal de la futura corona.

Esta última cuestión es especialmente importante.

No deberíamos decidir dónde colocar el diente en función de dónde queda hueso. Debemos estudiar dónde debería estar el diente y comprobar si tenemos hueso suficiente para colocar correctamente el implante que lo sostendrá.

Cuando esto no es posible, puede ser necesario regenerar previamente o simultáneamente el hueso.

¿Qué es exactamente un injerto de hueso dental?

Un injerto óseo es un procedimiento destinado a recuperar o aumentar el volumen de hueso disponible en una zona donde queremos colocar uno o varios implantes.

Dependiendo del caso pueden utilizarse diferentes materiales y técnicas. El material regenerativo actúa como soporte para favorecer la formación y reorganización del tejido óseo.

No existe, por tanto, “un único injerto de hueso”.

Una pequeña pérdida alrededor de un implante unitario y una atrofia importante después de llevar quince años sin dientes son situaciones completamente diferentes y requieren planificaciones diferentes.

Por eso desconfiamos de las soluciones estándar. La regeneración debe diseñarse a partir de la anatomía concreta del paciente.

Las causas más frecuentes de pérdida de hueso

Haber pasado mucho tiempo sin un diente es una de las causas principales, pero no la única.

Periodontitis

La periodontitis afecta a los tejidos que sostienen los dientes y puede producir destrucción progresiva del hueso.

Un paciente con antecedentes de enfermedad periodontal necesita una valoración especialmente cuidadosa antes de recibir implantes. Primero debemos conseguir que la enfermedad esté controlada y después determinar las condiciones existentes para realizar la rehabilitación.

Infecciones dentales

Una infección mantenida alrededor de la raíz puede destruir parte del hueso circundante.

Cuando finalmente se extrae el diente, podemos encontrarnos con un defecto óseo que debe tratarse antes o durante la colocación del implante.

Extracciones antiguas

Cuanto más tiempo pasa desde una extracción, mayores pueden ser los cambios producidos en el reborde óseo.

Esto no significa que después de unos años sea imposible colocar implantes, pero sí explica por qué no conviene asumir que siempre habrá suficiente hueso.

Traumatismos

Golpes importantes, accidentes o fracturas pueden producir pérdida tanto dental como ósea.

Prótesis removibles utilizadas durante años

En determinados pacientes que han utilizado dentaduras removibles durante mucho tiempo puede existir una reabsorción considerable del hueso.

¿Cómo sabemos si tienes suficiente hueso?

Aquí la tecnología cambia completamente la planificación.

Una radiografía convencional proporciona información útil, pero para determinados tratamientos implantológicos necesitamos conocer la anatomía en tres dimensiones.

Mediante un TAC dental 3D podemos estudiar la altura y anchura del hueso y la relación con las estructuras anatómicas próximas.

Podemos analizar virtualmente dónde debería colocarse el implante antes de realizar la cirugía.

El escáner intraoral aporta, además, una reproducción digital de dientes y encías. Al combinar la información podemos planificar conjuntamente cirugía, función y estética.

Esta es una de las razones por las que la implantología digital resulta tan importante: no queremos descubrir durante la cirugía qué cantidad de hueso existe. Queremos conocerla y planificarla antes.

“Me han dicho que no tengo hueso para implantes”. ¿Significa que no puedo ponérmelos?

No necesariamente.

Esta es una de las situaciones que más preocupan a los pacientes que llegan buscando implantes dentales en Madrid después de haber recibido previamente una valoración negativa.

“No tienes hueso” puede significar muchas cosas.

Puede existir poca anchura, poca altura, un seno maxilar muy próximo, una reabsorción importante o simplemente unas condiciones que requieren técnicas quirúrgicas adicionales.

Actualmente existen diferentes procedimientos para abordar muchos de estos escenarios.

Lo importante es estudiar el caso con los medios diagnósticos adecuados y valorar las alternativas reales.

Regeneración ósea guiada

La regeneración ósea guiada es una de las técnicas utilizadas para recuperar volumen de hueso.

Puede realizarse mediante biomateriales, membranas y diferentes procedimientos destinados a crear las condiciones necesarias para que se forme nuevo tejido óseo.

En algunas situaciones puede realizarse simultáneamente a la colocación del implante. En otras es preferible regenerar primero, esperar a que el tejido madure y colocar posteriormente el implante.

La elección depende fundamentalmente del tamaño y características del defecto y de la estabilidad que podamos conseguir.

Elevación de seno maxilar: cuando el problema está en las muelas superiores

En la parte posterior del maxilar superior existe una cavidad denominada seno maxilar.

Después de perder los molares superiores, puede ocurrir que la cantidad de hueso disponible entre la boca y el seno resulte insuficiente para colocar determinados implantes.

La elevación de seno maxilar permite aumentar el volumen óseo en esta zona para hacer posible la rehabilitación implantológica.

Puede realizarse mediante diferentes abordajes según la cantidad de hueso residual existente.

Que el especialista proponga una elevación de seno no significa que haya aparecido una complicación. En determinados pacientes forma parte de la planificación necesaria para colocar los implantes en condiciones adecuadas.

¿El injerto se realiza antes o al mismo tiempo que el implante?

Las dos posibilidades existen.

Cuando el defecto es pequeño y conseguimos una estabilidad adecuada del implante, en determinados casos podemos realizar implante y regeneración ósea en una misma intervención.

Cuando existe una pérdida de hueso mayor, puede ser preferible trabajar por fases:

  1. Recuperar el volumen óseo.
  2. Esperar el periodo de cicatrización indicado.
  3. Comprobar la evolución.
  4. Colocar posteriormente los implantes.

Puede parecer más lento, pero hay situaciones en las que intentar acelerar innecesariamente el proceso no aporta ninguna ventaja.

En implantología, hacer las cosas más rápido no siempre significa hacerlas mejor.

Nuestro objetivo debe ser que el tratamiento funcione hoy, pero también dentro de muchos años.

¿Duele un injerto de hueso dental?

Es una de las preguntas que más escuchamos.

La intervención se realiza con anestesia, por lo que el paciente no debería sentir dolor durante el procedimiento.

Después pueden aparecer inflamación y molestias durante los primeros días, cuya intensidad dependerá del tipo y extensión de la cirugía. El especialista proporciona las pautas postoperatorias y la medicación que considere necesaria para controlar estas molestias.

Muchas veces la palabra “injerto” genera más preocupación que el propio procedimiento.

Por eso creemos que una parte fundamental de la consulta consiste en explicar al paciente qué vamos a hacer, por qué lo necesitamos y qué puede esperar durante la recuperación.

¿Cuánto tiempo hay que esperar después de regenerar hueso?

No existe un plazo idéntico para todos los pacientes.

El tiempo dependerá de:

  • Técnica utilizada.
  • Volumen regenerado.
  • Zona de la boca.
  • Calidad ósea inicial.
  • Capacidad de cicatrización.
  • Si el implante se ha colocado simultáneamente.

Cuando realizamos una regeneración previa al implante pueden ser necesarios varios meses de maduración antes de continuar con la siguiente fase.

El calendario debe establecerse individualmente.

¿Puedo tener dientes fijos en 24 horas si necesito regeneración ósea?

Esta pregunta es especialmente importante porque existe mucha publicidad alrededor de los implantes con carga inmediata y dientes fijos en 24 horas.

La carga inmediata es una excelente alternativa cuando el paciente reúne las condiciones necesarias, pero no todos los casos pueden ni deben tratarse de esta manera.

Para colocar una prótesis provisional fija inmediatamente necesitamos, entre otros factores, obtener una estabilidad adecuada de los implantes y disponer de unas condiciones anatómicas favorables.

Si existe una pérdida ósea importante, puede ser necesario regenerar antes.

Por eso, “dientes en 24 horas” nunca debería ser una promesa realizada antes de estudiar correctamente la boca.

La estética también depende del hueso

Cuando pensamos en un implante solemos imaginar únicamente el tornillo y la corona. Sin embargo, un resultado natural depende de algo más.

El hueso sostiene la encía y la encía crea el marco visual del diente.

Esto adquiere especial importancia en la zona anterior.

Podemos fabricar una corona extraordinariamente estética, pero si los tejidos que la rodean no tienen el volumen y la arquitectura adecuados, será mucho más difícil conseguir que parezca un diente natural.

Por eso, en determinadas situaciones regeneramos hueso no solamente para que el implante tenga soporte, sino también para conseguir una mejor arquitectura de los tejidos y un resultado estético más armónico.

¿Se puede evitar llegar a necesitar un injerto?

No siempre, pero existen situaciones en las que actuar antes puede ayudarnos a conservar mejor los tejidos.

Si un diente tiene que extraerse y sabemos que posteriormente queremos colocar un implante, conviene planificar ambas decisiones conjuntamente.

En determinados casos pueden utilizarse técnicas de preservación alveolar después de la extracción para limitar la pérdida de volumen.

Y si las condiciones son favorables, incluso puede valorarse un implante inmediato.

La idea importante es sencilla: si sabes que quieres sustituir un diente perdido, no esperes años para preguntar qué opciones tienes.

Esperar no suele mejorar la cantidad de hueso disponible.

Implantes y regeneración ósea en el Barrio del Pilar: planificación antes que improvisación

En Clínica Doctor Vilariño, en el Barrio del Pilar de Madrid, entendemos la implantología como un tratamiento que comienza mucho antes de entrar en quirófano.

El diagnóstico es una parte esencial del resultado.

Cuando estudiamos un caso de implantes valoramos conjuntamente hueso, encías, mordida, posición de los futuros dientes y necesidades estéticas. En los casos quirúrgicos complejos, disponer de profesionales con experiencia en cirugía oral y maxilofacial permite abordar situaciones que requieren un conocimiento especialmente profundo de la anatomía facial y maxilar.

La tecnología digital nos ayuda a visualizar y planificar. La experiencia clínica permite interpretar esa información y decidir qué hacer con ella.

Y esa combinación es especialmente importante cuando existe pérdida ósea.

Entonces, ¿necesito realmente un injerto de hueso?

La respuesta solo puede obtenerse después de estudiar tu caso.

Dos pacientes pueden haber perdido exactamente la misma pieza dental y necesitar tratamientos completamente diferentes.

Uno puede disponer de hueso suficiente para colocar directamente un implante. Otro puede necesitar una pequeña regeneración simultánea. Y un tercero puede requerir una reconstrucción previa antes de pensar en colocar el implante.

Por eso no existe una solución universal.

Si te han dicho que tienes poco hueso, si llevas muchos años con dientes ausentes o si anteriormente te han indicado que no puedes recibir implantes, merece la pena realizar un diagnóstico completo antes de asumir que no existe solución.

El objetivo no es simplemente conseguir colocar un implante. Es colocarlo donde debe estar, rodeado de tejidos adecuados y pensando en cómo queremos que funcione y se vea tu sonrisa durante los próximos años.

Las dudas que más escuchamos en consulta

¿Es obligatorio hacer un injerto antes de todos los implantes?

No. Muchos implantes pueden colocarse sin regeneración ósea. El injerto solo se indica cuando las condiciones anatómicas del paciente lo requieren.

¿Puedo ponerme implantes si llevo diez años sin dientes?

En muchos casos sí, aunque cuanto más tiempo ha pasado mayor puede ser la reabsorción del hueso. Un TAC 3D permite valorar las posibilidades reales.

¿Qué ocurre si pongo un implante teniendo poco hueso?

Un implante necesita unas condiciones adecuadas de soporte. Forzar una colocación cuando el volumen óseo es insuficiente puede comprometer la estabilidad, los tejidos y el resultado a largo plazo.

¿Una elevación de seno es lo mismo que un injerto de hueso?

Es una técnica específica de regeneración utilizada principalmente cuando existe poca altura ósea en las zonas posteriores del maxilar superior.

¿Puede hacerse el injerto y colocar el implante el mismo día?

Sí, en determinados casos. En pérdidas óseas mayores puede ser más seguro regenerar primero y colocar el implante después de la cicatrización.

¿Un injerto hace que el tratamiento sea más largo?

Puede aumentar el tiempo total, especialmente cuando la regeneración debe realizarse antes de colocar los implantes. Ese tiempo permite crear unas condiciones más favorables para el tratamiento definitivo.

¿Qué especialista debe valorar un caso con mucha pérdida de hueso?

Los casos complejos deben ser evaluados por profesionales con experiencia específica en implantología y cirugía oral. Cuando existen grandes defectos óseos o anatomías especialmente complejas, la valoración por cirugía oral y maxilofacial puede aportar un enfoque especialmente especializado.

¿Dónde puedo valorar un implante si tengo poco hueso en Madrid?

Si buscas una valoración de implantes dentales en Madrid, especialmente en el Barrio del Pilar, Peñagrande, Mirasierra, La Vaguada o el distrito de Fuencarral-El Pardo, en Clínica Doctor Vilariño podemos estudiar mediante diagnóstico digital cuánto hueso existe realmente y qué alternativas pueden plantearse.

Porque escuchar “te falta hueso” no debería ser el final de la conversación.

Debería ser el comienzo de un buen diagnóstico.