• Calle Sangenjo 35B Aparcamiento 680 790 845

Encías retraídas: cuándo es un problema estético… y cuándo pone en riesgo tus dientes 1000 571 Dr. Diego Pérez Vilariño

Encías retraídas: cuándo es un problema estético… y cuándo pone en riesgo tus dientes

Un día te miras al espejo y notas algo extraño: uno de tus dientes parece más largo que antes.

No se ha movido. No ha crecido. Lo que ha cambiado es la encía.

La retracción gingival puede avanzar muy lentamente y, precisamente por eso, muchas personas tardan años en darse cuenta. Al principio puede parecer únicamente un problema estético: la sonrisa se vuelve menos uniforme, aparecen pequeñas diferencias entre unos dientes y otros o empieza a verse una zona más amarillenta cerca de la raíz.

Pero no siempre estamos ante una cuestión exclusivamente estética.

Cuando la encía se retrae puede quedar expuesta parte de la raíz dental, aparecer sensibilidad, aumentar el riesgo de caries radiculares y hacerse más difícil mantener limpia determinadas zonas. Y si además existe una enfermedad periodontal, el problema puede acompañarse de pérdida del hueso que sostiene los dientes.

Primero necesitamos saber por qué se ha retraído.

Porque tratar la apariencia sin solucionar la causa puede hacer que el problema continúe avanzando.

Contenidos ocultar

¿Qué significa realmente tener las encías retraídas?

La retracción gingival aparece cuando el margen de la encía se desplaza y deja expuesta una mayor superficie del diente o de su raíz.

Visualmente, la consecuencia es fácil de entender:

el diente parece más largo.

En ocasiones afecta únicamente a una pieza. En otras aparece en varios dientes e incluso puede extenderse por amplias zonas de la boca.

La raíz dental no está protegida exactamente igual que la corona del diente. Cuando queda expuesta puede aumentar la sensibilidad y también la vulnerabilidad frente a determinados problemas, entre ellos las caries radiculares. La American Dental Association señala precisamente que la recesión gingival puede asociarse a sensibilidad y caries, y que el tratamiento debe elegirse según su causa.

Pero aquí empieza una distinción fundamental:

tener una encía retraída no significa automáticamente tener periodontitis.

Y tener periodontitis tampoco significa que toda la retracción que vemos dependa únicamente de la enfermedad.

Necesitamos diagnosticar.

¿Por qué se retraen las encías?

No existe una única causa.

Dos pacientes pueden presentar una imagen prácticamente idéntica y haber llegado hasta ella por mecanismos completamente distintos.

Cepillarse demasiado fuerte

Parece contradictorio, pero una persona muy preocupada por su higiene puede terminar dañando sus encías si utiliza demasiada presión de forma repetida.

Un cepillo demasiado duro, una técnica traumática o años de movimientos agresivos pueden favorecer el desgaste de los tejidos en determinadas zonas.

Por eso, “cepillarse más fuerte” nunca equivale a “cepillarse mejor”.

Una buena higiene debe eliminar placa sin traumatizar la encía.

Periodontitis

Aquí la situación es diferente.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que sostienen los dientes. Puede provocar destrucción progresiva del hueso y cambios en la posición de las encías. La enfermedad periodontal puede avanzar con relativamente poco dolor en sus primeras fases, de modo que el paciente puede tardar en detectarla.

Si la retracción aparece acompañada de:

  • Sangrado frecuente.
  • Inflamación.
  • Mal aliento persistente.
  • Movilidad dental.
  • Separaciones nuevas entre los dientes.

La valoración periodontal resulta especialmente importante.

Dientes en posiciones muy externas

La posición dental también influye.

Cuando determinados dientes están situados muy hacia el exterior de la arcada, el hueso y la encía que los cubren pueden ser especialmente finos.

En estos pacientes, la combinación de anatomía, movimientos dentales, cepillado o inflamación puede favorecer la aparición de recesiones.

Esta es una de las razones por las que ortodoncia y periodoncia deberían trabajar coordinadamente cuando existe riesgo periodontal.

Encía fina

No todas las personas tienen el mismo grosor gingival.

Algunos pacientes presentan tejidos naturalmente más finos y delicados. Eso no significa que necesariamente vayan a desarrollar una recesión, pero sí puede modificar el riesgo y la estrategia de tratamiento.

Inflamación mantenida

La acumulación de placa en el margen gingival favorece la inflamación. Cuando esta situación se mantiene y progresa hacia una enfermedad periodontal, los tejidos de soporte pueden resultar dañados. La ADA explica que el objetivo del tratamiento periodontal es controlar el biofilm y crear unas condiciones que permitan mantener la salud periodontal.

Factores mecánicos y hábitos

Determinados traumatismos repetidos, piercings orales o hábitos que golpean constantemente la encía pueden contribuir también a lesiones localizadas.

Lo importante es entender que la encía rara vez “desaparece sin motivo”.

Hay que buscarlo.

Entonces, ¿es solo un problema estético?

A veces sí.

Un paciente puede tener una recesión estable, sin enfermedad periodontal activa, con buena higiene y sin síntomas importantes.

Su principal preocupación puede ser que un diente parezca mucho más largo que el de al lado o que se vea una zona de raíz al sonreír.

En ese escenario, el componente estético puede tener mucho peso.

Pero incluso cuando la consulta empieza por estética, antes de plantear una corrección debemos comprobar que:

  • La retracción está estable.
  • No existe periodontitis activa.
  • La higiene es correcta.
  • No existe un traumatismo repetitivo.
  • La posición del diente es favorable.
  • El paciente conoce cómo evitar que vuelva a producirse.

La estética periodontal empieza por conseguir estabilidad.

¿Cuándo puede poner en riesgo el diente?

La situación merece especial atención cuando la recesión forma parte de un problema periodontal o dificulta cada vez más la higiene.

El Leeds Teaching Hospitals NHS Trust explica que una recesión no siempre compromete por sí misma la supervivencia de un diente, pero puede hacer que ciertas zonas sean más sensibles o difíciles de limpiar, aumentando el riesgo de caries o enfermedad gingival alrededor de esa pieza.

Por tanto, no podemos establecer una regla simplista como:

“Si tienes la raíz visible perderás el diente”.

Eso sería incorrecto.

Lo que debemos estudiar es qué está ocurriendo alrededor de esa raíz y por qué.

La sensibilidad: una de las primeras señales

La raíz expuesta puede reaccionar especialmente al:

  • Agua fría.
  • Bebidas calientes.
  • Dulces.
  • Alimentos ácidos.
  • Aire.

Para algunos pacientes es una molestia ocasional. Para otros llega a modificar hábitos tan básicos como beber agua fría.

Pero la sensibilidad no siempre guarda una relación directa con la cantidad de encía retraída.

Una recesión pequeña puede ser muy sensible y otra mucho mayor producir pocas molestias.

Por eso no debemos medir la gravedad únicamente por el dolor.

“Mis dientes se ven cada vez más largos”

Es una frase que merece una revisión.

Especialmente cuando el cambio está apareciendo en varios dientes.

Si además notas que han surgido triángulos negros entre algunas piezas o que aparecen espacios donde antes no existían, conviene valorar el estado periodontal.

Los cambios pueden estar relacionados con pérdida de soporte o con modificaciones en la arquitectura de los tejidos.

La periodontitis avanzada puede provocar pérdida de hueso y, si no se controla, comprometer la estabilidad de los dientes.

¿La encía retraída vuelve a crecer sola?

Generalmente no podemos esperar que una recesión establecida simplemente desaparezca.

Los tratamientos dependerán del origen, la profundidad y la anatomía.

En algunas personas el objetivo será detener la progresión y controlar la sensibilidad.

En otras podemos plantear procedimientos de cirugía mucogingival o injerto de tejido blando para aumentar el grosor de los tejidos o intentar cubrir determinadas superficies radiculares. Los injertos de tejido blando son una de las técnicas utilizadas para tratar ciertas áreas de recesión gingival.

Pero no todas las recesiones pueden cubrirse exactamente igual.

Y no deberíamos prometer un resultado antes de estudiar el caso.

¿Qué es un injerto de encía?

Aunque solemos utilizar la expresión “injerto de encía”, hablamos de procedimientos de cirugía plástica periodontal destinados a aumentar o reposicionar tejidos blandos.

Según las necesidades podemos buscar:

  • Aumentar el grosor de la encía.
  • Mejorar su resistencia.
  • Cubrir parcial o totalmente una raíz.
  • Reducir sensibilidad.
  • Mejorar la estética.

En determinados procedimientos se utiliza tejido del propio paciente y en otros pueden considerarse diferentes biomateriales o técnicas según el caso.

No existe una cirugía universal para todas las encías retraídas.

¿Duele un injerto de encía?

La intervención se realiza con anestesia.

Después pueden existir molestias durante la fase de cicatrización, especialmente dependiendo de la técnica utilizada y de la zona tratada.

El especialista explicará las pautas de higiene, alimentación y medicación correspondientes.

Para muchos pacientes, lo que más inquietud genera no es el procedimiento en sí, sino desconocer qué va a ocurrir.

Por eso creemos que explicar el tratamiento forma parte del tratamiento.

¿Todas las encías retraídas necesitan cirugía?

No.

Y este punto es muy importante.

Si la recesión está estable, no existe sensibilidad significativa, la higiene puede mantenerse correctamente y no hay una preocupación estética importante, en determinados pacientes puede ser suficiente con realizar controles y modificar los factores que provocaron el problema.

Cuando la recesión está relacionada con enfermedad periodontal, lo prioritario será controlar primero esa enfermedad. La ADA señala que el tratamiento periodontal puede ser quirúrgico o no quirúrgico y debe individualizarse según el paciente, la zona y los factores sistémicos.

Después valoraremos qué tratamiento adicional tiene sentido.

¿Puede una limpieza dental hacer que parezca que la encía se ha retraído?

A veces el paciente nota cambios después de tratar una inflamación periodontal y piensa que “la limpieza le ha bajado la encía”.

En realidad, una encía muy inflamada puede encontrarse aumentada de volumen.

Cuando controlamos esa inflamación, el tejido puede desinflamarse y cambiar su posición, haciendo más visible una recesión que estaba parcialmente enmascarada.

En tratamientos de enfermedad periodontal avanzada, la retracción puede ser más evidente después de reducir la inflamación.

Eso no significa que el tratamiento haya creado la enfermedad.

Significa que estamos viendo con mayor claridad las consecuencias del problema previo.

Encías retraídas y ortodoncia: una relación que merece planificación

Este es un tema especialmente importante en nuestra clínica porque somos especialistas en ortodoncia.

La ortodoncia mueve dientes dentro de sus estructuras de soporte.

Cuando un paciente tiene encías finas, recesiones previas o una anatomía ósea especialmente delicada, debemos valorarlo antes de empezar.

En determinados casos puede ser recomendable que periodoncista y ortodoncista planifiquen conjuntamente el tratamiento.

No porque la ortodoncia sea necesariamente perjudicial para la encía, sino porque necesitamos conocer cuáles son los límites biológicos de cada paciente.

Y también puede ocurrir lo contrario:

Mover correctamente un diente que se encuentra en una posición desfavorable puede formar parte de una estrategia global para mejorar las condiciones periodontales antes de plantear determinados tratamientos estéticos.

Por eso no existen respuestas automáticas.

¿Y si quiero ponerme Invisalign teniendo encías retraídas?

Tener alguna recesión no impide automáticamente realizar un tratamiento con alineadores transparentes.

Lo primero es determinar si existe o no enfermedad periodontal activa.

Si la hay, debe controlarse antes.

Después estudiaremos:

  • Grosor gingival.
  • Nivel óseo.
  • Posición de los dientes.
  • Tipo de movimientos planificados.
  • Higiene.

En nuestra clínica de ortodoncia en el Barrio del Pilar, la planificación de Invisalign no se limita a conseguir dientes rectos.

Tenemos que conseguirlos respetando los tejidos que los mantienen en la boca.

¿Puedo blanquearme los dientes si tengo las raíces expuestas?

Conviene valorar primero la causa de la retracción y el nivel de sensibilidad.

La raíz expuesta puede reaccionar de forma diferente y determinados tratamientos pueden aumentar temporalmente las molestias.

Antes de un tratamiento estético, es recomendable comprobar que dientes y encías estén sanos.

Lo mismo ocurre con las carillas.

Antes de diseñar la estética dental necesitamos diseñar la salud periodontal.

¿Qué puedo hacer en casa para evitar que vaya a más?

El cuidado dependerá de la causa, pero existen algunas pautas generales:

Cambia la fuerza por técnica

Si cepillas agresivamente, no conseguirás una boca más limpia.

Utiliza un cepillo adecuado y aprende una técnica correcta.

No dejes de cepillar la zona por miedo

Una encía retraída puede resultar sensible, pero abandonar la limpieza favorece la acumulación de placa.

Debemos adaptar la higiene, no eliminarla.

Utiliza higiene interdental

Los espacios entre los dientes necesitan una limpieza específica.

Según la anatomía pueden utilizarse seda, cepillos interdentales u otros sistemas recomendados por el profesional.

No ignores el sangrado

Una encía que sangra de forma repetida necesita valoración. La enfermedad gingival suele producir inflamación y sangrado y conviene que sea revisada por un dentista.

Deja que un profesional determine la causa

Cambiar de pasta de dientes puede aliviar sensibilidad.

Pero una pasta no corrige una periodontitis ni reconstruye tejidos perdidos.

¿Cuándo debería acudir a un periodoncista?

No tienes que esperar a que un diente se mueva.

Conviene realizar una valoración si observas:

  • Encías que retroceden progresivamente.
  • Un diente que parece cada vez más largo.
  • Sensibilidad que antes no existía.
  • Sangrado frecuente.
  • Inflamación.
  • Movilidad dental.
  • Cambios entre los dientes.
  • Mal aliento persistente.
  • Recesiones antes de iniciar ortodoncia.

El periodoncista es el profesional especializado en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las encías y otros tejidos de soporte dental.

Periodoncista en el Barrio del Pilar: no todas las recesiones necesitan lo mismo

Supongamos que entran tres personas en consulta con la misma pregunta:

“¿Podéis arreglarme esta encía?”

En la primera descubrimos un cepillado extremadamente agresivo.

En la segunda existe una periodontitis que necesita tratamiento.

En la tercera encontramos un tejido muy fino y un diente situado en una posición desfavorable.

Visualmente pueden parecer problemas similares.

Clínicamente son tres historias diferentes.

En Clínica Doctor Vilariño, en el Barrio del Pilar de Madrid, este es precisamente el enfoque que queremos transmitir: no tratar fotografías, sino pacientes.

La periodoncia puede necesitar coordinarse con ortodoncia, implantología, estética dental o cirugía oral según la situación.

Porque una encía bonita que sigue enfermando no es un buen resultado.

El objetivo no es subir la encía. Es conseguir que deje de perderse

Esta frase resume buena parte de nuestra filosofía.

Cuando un paciente llega preocupado por una raíz expuesta, es normal que quiera verla cubierta cuanto antes.

Pero nuestra primera pregunta debe ser:

¿qué provocó que esa encía se retirara?

Si fue el cepillado, necesitamos corregirlo.

Si existe periodontitis, tenemos que tratarla.

Si hay una posición dental desfavorable, debemos estudiarla.

Si el tejido es extremadamente fino, tendremos que incorporarlo a la planificación.

Después hablaremos de estética.

En ese orden.

Porque un tratamiento realmente conservador no consiste en hacer menos.

Consiste en hacer únicamente aquello que aporta valor y hacerlo en el momento correcto.

Las preguntas que más recibimos sobre encías retraídas

¿Las encías retraídas pueden provocar la pérdida de un diente?

Una recesión aislada no significa automáticamente que vaya a perderse el diente. El riesgo depende de su causa, del soporte óseo, de la salud periodontal y de la capacidad para mantener la zona limpia.

¿Puedo tener periodontitis sin que me duela?

Sí. La enfermedad periodontal puede presentar pocos síntomas dolorosos en fases iniciales, por lo que sangrado, inflamación o cambios en las encías no deben ignorarse.

¿El injerto de encía cubre siempre toda la raíz?

No. La predictibilidad depende de las características de la recesión, del hueso y de los tejidos existentes.

¿Las encías retraídas producen sensibilidad?

Pueden hacerlo porque dejan expuesta una zona radicular que anteriormente estaba protegida por la encía.

¿El cepillado fuerte puede empeorarlas?

Una técnica traumática puede contribuir al problema en determinados pacientes. Lo recomendable es revisar tanto la técnica como el tipo de cepillo.

¿Puedo ponerme implantes si tengo enfermedad periodontal?

Primero es necesario valorar y controlar la enfermedad periodontal. La salud de los tejidos es fundamental antes y después de colocar implantes.

¿Puedo hacer Invisalign si tengo encías retraídas?

En muchos casos sí, pero debe estudiarse previamente la salud periodontal, el nivel óseo, el grosor de la encía y los movimientos que se pretenden realizar.

¿Dónde tratar las encías retraídas en Madrid?

Si buscas un periodoncista en Madrid o vives en el Barrio del Pilar, Peñagrande, La Vaguada, Mirasierra, Montecarmelo o Fuencarral-El Pardo, en Clínica Doctor Vilariño podemos valorar si la retracción responde únicamente a un problema estético o si existe algún factor que esté comprometiendo la salud periodontal.

Porque cuando un diente empieza a parecer más largo, la pregunta importante no es solamente cómo volver a cubrirlo.

La pregunta importante es por qué la encía dejó de estar allí.